Cómo decorar una cocina con flores sin recargarla
La cocina también merece pequeños gestos de belleza. Te compartimos ideas para decorarla con flores secas y preservadas de forma ligera, armoniosa y muy natural.
La cocina también merece pequeños gestos de belleza. Te compartimos ideas para decorarla con flores secas y preservadas de forma ligera, armoniosa y muy natural.
En este artículo te damos ideas, combinaciones y ubicaciones estratégicas para incorporar flores preservadas a tu cocina de forma natural, ligera y duradera.
No necesitan agua ni cuidados diarios.
No se marchitan con el calor o los cambios de temperatura.
Son hipoalergénicas: ideales para un espacio donde se manipulan alimentos.
Aportan textura, color y frescura natural sin ser invasivas.
Menos es más: una sola flor bien colocada dice más que un ramo desbordado.
Colores suaves: elige tonos neutros, pastel o tierra que armonicen con los materiales.
Materiales naturales: acompaña tus flores con madera, cerámica mate o cristal reciclado.
Ubicación estratégica: busca zonas que no interfieran con el uso diario (nada cerca del fuego o fregadero).
Una pequeña botella de vidrio ámbar o un vasito de cerámica con 1–2 tallos (por ejemplo, Avena y Lagurus).
Aporta calidez a tu rutina matutina sin ocupar espacio útil.
Una cuerda de yute con pequeños bouquets (Eucalipto, Lavanda, Avena) colgados con pinzas de madera.
Perfecta para cocinas rústicas o nórdicas con baldas a la vista.
Jarrón alto y estrecho con Pampas, Phalaris o Hojas de Palmera.
Colócalo en una esquina alejada de calor/humedad para dar altura y estructura visual.
Marco fino de madera o metacrilato con una rama de Eucalipto o Lavanda prensada.
Añade un mensaje sencillo como “hogar” o “a fuego lento” para reforzar el concepto.
En una cesta de fibras naturales, coloca cucharones de madera + un mini ramo seco en tonos neutros.
Práctico y decorativo al mismo tiempo.
En mesas de cocina o islas, elige un arreglo bajo con Hortensias y Setaria.
Añade un bol de frutas o una vela para completar la composición sin sobrecargar.
Lagurus blanco o natural: suaves, neutros, encantadores.
Avena: aporta movimiento y rusticidad ligera.
Eucalipto: elegante, limpio, fresco.
Lavanda: aroma sutil, toque provenzal.
Hortensias: volumen delicado.
Phalaris: sobrio y moderno.
Carrito
Tu carrito está vacío.
Empieza a comprarSelecciona las opciones